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Guía09 Jul 2026

Pulso DC en TIG: menos calor, más penetración

Qué hace el pulso DC, sus cuatro variables y cómo afinarlo para meter menos calor con más penetración.

Pulso DC en TIG: menos calor, más penetración

El pulso DC no es magia ni un botón para soldar más bonito: es una forma de mandar la corriente en pulsos, un golpe de amps y luego un tiempo de descanso a baja corriente, en vez de un chorro plano. La idea de fondo es una sola: meter menos calor promedio a la pieza sin perder penetración. Bien ajustado, te deja un cordón más angosto, que penetra más hondo y deforma menos la lámina que el mismo trabajo en DC plano. Y aquí el resultado no sale de comprar más máquina, sale de afinar cuatro números.

Esta guía explica qué es el pulso de verdad, cuáles son esas cuatro variables, qué hace cada una y por dónde empezar para que el pulso trabaje a tu favor y no te complique la vida.

Qué es el pulso y por qué bajar el calor

En DC plano, si pides 70 amps tienes 70 amps todo el tiempo: una línea recta de corriente. El pulso parte esa línea en dos niveles que se alternan muchas veces por segundo:

  • Un golpe de corriente alta (el pico) que funde y penetra. Es el que hace el trabajo pesado.
  • Un tiempo de fondo a corriente baja (el background) en el que el baño casi se congela y se enfría un instante.

Como gran parte del ciclo lo pasas en la corriente baja, el calor promedio que entra a la pieza es menor que en DC plano, aunque el pico sea alto. Por eso el pulso da, en palabras del soldador de nuestra demostración, "un cordón que penetra más hondo, más angosto y mete menos calor a la pieza que soldarlo en DC directo". Hay un bono de aspecto: ese ritmo de golpe y enfriado deja un cordón con apariencia de moneditas apiladas aunque no metas aporte, porque el baño se vuelve a congelar entre golpe y golpe.

Conviene decirlo claro: el pulso es un ajuste avanzado. El propio presentador lo recomienda "para cuando ya eres un soldador hecho". Si todavía peleas con el arco y el aporte básico, primero domina el TIG en DC plano y vuelve a esto después.

Las cuatro variables que controlan el pulso

Todo el pulso DC se reduce a cuatro números, y conviene fijarlos en este orden:

  1. Amperaje máximo (amplitud). Son los amps de pico, los que pones primero en la máquina como en cualquier soldadura. Es la corriente que penetra. Aquí no cambia nada respecto a tu ajuste normal: defínelo según el espesor, como siempre.
  2. Tiempo de pulso "on" (%). Qué porcentaje de cada ciclo pasas en ese amperaje de pico. Más alto, más tiempo a corriente alta y más calor; más bajo, golpes cortos y la mayor parte del tiempo en el fondo.
  3. Amps de fondo (background, como % del pico). A qué corriente baja la máquina en la fase de descanso. Se expresa como porcentaje del máximo y normalmente lo quieres bajo. Si el máximo es del orden de 100 amps y el fondo está en 10%, el fondo cae a unos 10 amps: golpe a 100, descanso a 10.
  4. Frecuencia (pulsos por segundo). Cuántas veces por segundo se repite ese ciclo de golpe y descanso. Es la variable que más cambia el carácter del cordón, y la siguiente sección es solo para ella.

El orden importa: si no fijas primero el amperaje máximo, los porcentajes de tiempo y de fondo no tienen contra qué calcularse. Define el pico, luego el tiempo on, luego el fondo, y al final juega con la frecuencia.

La frecuencia es la que aprieta el baño

De las cuatro, la frecuencia es la que más se siente. La regla es directa: a más frecuencia, más se aprieta el baño. Subir los pulsos por segundo enfoca el arco, angosta el cordón y endurece el control. En la demostración se ve el mismo ajuste corrido a distintas frecuencias:

  • Frecuencia baja (del orden de 1 a 3 pulsos por segundo): el ritmo de golpe y enfriado se nota a simple vista y el cordón sale con las ondas de moneditas bien marcadas. Es el rango más visual y el más fácil de seguir al principio.
  • Frecuencia media (alrededor de 3 pulsos por segundo): el cordón ya sale más angosto a la misma velocidad de avance, con ondas menos obvias y una zona afectada por el calor más chica.
  • Frecuencia alta (del orden de 10 pulsos por segundo en adelante): los golpes son tantos por segundo que dejas de percibirlos uno por uno y el baño empieza a portarse "más como un baño de DC plano que como uno de pulso". El cordón sale angosto, de lados rectos y buena penetración.

Que el baño "se apriete" cambia cómo lo manejas: a frecuencia alta el baño no corre hacia adelante igual que a frecuencia baja, así que toca bajar un poco la velocidad de avance. No hay un número universal de frecuencia: cada aplicación pide el suyo. Algunas piezas trabajan perfecto a 1 pulso por segundo, otras a 10, y las que piden control extremo del calor pueden subir hasta cientos de pulsos por segundo según la máquina.

Por dónde empezar a afinar

No persigas la receta perfecta de entrada: arranca con un ajuste de partida y léelo en el cordón.

  1. Fija el amperaje máximo según el espesor, igual que soldarías en DC plano. Ese es tu pico.
  2. Pon un tiempo on alto y un fondo bajo como punto de partida común: un tiempo de pulso del orden de 70 a 80% y un fondo del orden de 10% del pico. Así el golpe tiene fuerza para penetrar y el descanso enfría de verdad.
  3. Empieza en frecuencia baja (alrededor de 1 pulso por segundo) para sentir el ritmo, y de ahí sube. Más frecuencia para apretar el baño y bajar el calor en lámina delgada; menos frecuencia si quieres ondas marcadas y un baño que corra.
  4. Lee el cordón, no la pantalla. Si el cordón sale más angosto y la zona gris alrededor es más chica, vas bien con el calor. Si la pieza se calienta y se deforma de más, sube la frecuencia o baja el tiempo on antes de tocar el amperaje.

Como con el balance o el flujo de gas, afinar estos cuatro números importa más que el tamaño de la máquina. Una soldadora con pulso bien ajustado le gana a una más grande corrida en DC plano cuando lo que necesitas es controlar el calor.

Resumen

El pulso DC alterna un golpe de corriente alta con un tiempo de fondo a corriente baja para meter menos calor promedio sin perder penetración. Lo controlan cuatro variables: amperaje máximo (el pico), tiempo de pulso on, amps de fondo y frecuencia. Fíjalas en ese orden. La frecuencia es la que aprieta el baño: a más pulsos por segundo, cordón más angosto y menos calor, hasta que a frecuencia alta se siente casi como un baño de DC plano. Empieza con tiempo on alto, fondo bajo y frecuencia baja, y sube la frecuencia leyendo el cordón. Es un ajuste avanzado, pero todo es dial, no hardware.

Qué máquina lo aprovecha

El pulso DC con sus cuatro variables (amperaje de pico, tiempo on, amps de fondo y frecuencia) vive en la máquina, y el rango de frecuencia marca hasta dónde puedes apretar el baño. Estas soldadoras TIG de Everlast traen pulso DC ajustable y memorias para guardar tus ajustes por trabajo:

  • PowerTIG 255EXT: AC/DC con control completo y pulso DC de frecuencia muy amplia, hasta del orden de 500 pulsos por segundo, la máquina de la demostración de esta guía.
  • Power i-TIG 200T: TIG DC con pulso ajustable en un rango amplio (del orden de 0.5 a 500 pulsos por segundo), control de tiempo on, amps de fondo y de pico, y memorias programables.

Compara la línea completa en Soldadoras TIG o, si no estás seguro de cuánto rango de pulso necesitas para lo que sueldas, escríbenos por WhatsApp y te orientamos según el material y el espesor. Si vas a soldar aluminio o lámina muy delgada, mira también la guía de doble pulso DC (Typhoon) y la de cómo apilar moneditas en aluminio.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el pulso DC en soldadura TIG?

Es una forma de entregar la corriente en pulsos: un golpe de corriente alta que penetra, seguido de un tiempo de fondo a corriente baja en el que el baño se enfría, repetido muchas veces por segundo. Como gran parte del ciclo se pasa en la corriente baja, el calor promedio que entra a la pieza es menor que en DC plano, aunque el pico sea alto. El objetivo es meter menos calor sin perder penetración.

¿Cuáles son las cuatro variables del pulso DC?

Son el amperaje máximo o amplitud (los amps de pico que penetran), el tiempo de pulso "on" (el porcentaje de cada ciclo a corriente alta), los amps de fondo o background (la corriente baja en la fase de descanso, como porcentaje del pico) y la frecuencia (cuántos pulsos por segundo). Conviene fijarlas en ese orden: primero el amperaje máximo, luego el tiempo on, después el fondo y al final la frecuencia.

¿Qué hace subir la frecuencia del pulso?

A más frecuencia, más se aprieta el baño: el cordón sale más angosto, de lados más rectos y con menos calor a la pieza. Al subir mucho los pulsos por segundo dejas de percibirlos uno por uno y el baño empieza a portarse casi como uno de DC plano. No hay un número universal: cada aplicación pide el suyo, desde unos pocos pulsos por segundo hasta cientos según la máquina.

¿Para qué sirve el pulso DC en la práctica?

Sirve sobre todo para controlar el calor: dar un cordón más angosto, que penetra más hondo y deforma menos la pieza, útil en lámina delgada y en uniones donde quieres evitar el alabeo. Como bono, el ritmo de golpe y enfriado deja una apariencia de moneditas apiladas aun sin meter aporte. Es un ajuste avanzado, recomendado para cuando ya dominas el TIG en DC plano.

¿Por dónde empiezo a ajustar el pulso?

Fija primero el amperaje máximo según el espesor, como en DC plano. Como punto de partida común, pon un tiempo de pulso alto (del orden de 70 a 80%) y un fondo bajo (alrededor de 10% del pico), y arranca en frecuencia baja, cerca de 1 pulso por segundo, para sentir el ritmo. De ahí sube la frecuencia leyendo el cordón: más frecuencia para apretar el baño y bajar el calor, menos para ondas marcadas y un baño que corra. Ajusta de poco en poco.