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Guía09 Jul 2026

Inoxidable: por qué siempre necesitas purga de respaldo (back purge)

Sin purga de respaldo el inoxidable azucara y se agrieta. Cómo hacer una purga casera y barata.

Inoxidable: por qué siempre necesitas purga de respaldo (back purge)

El inoxidable no perdona el reverso. Por fuera tu cordón puede salir plateado y parejo, y por dentro el tubo estarse llenando de un polvo café oscuro que lo vuelve frágil. Eso es "azucarado": óxido de cromo que se forma cuando el acero inoxidable caliente toca el aire. El inoxidable es un metal semirreactivo: reacciona con la atmósfera a alta temperatura, y si no proteges el lado de atrás con gas inerte, el cordón se agrieta en el pie, a veces todo alrededor de la unión. La purga de respaldo (back purge) no es un lujo de taller fino: es lo que evita que una soldadura bonita por fuera falle por dentro.

Esta guía explica por qué el inoxidable necesita purga, cómo armar una purga casera barata con presas y un segundo tanque, y cómo leer el color para saber si está funcionando antes de soldar la pieza completa.

Por qué el inoxidable "azucara" sin purga

El inoxidable resiste la corrosión por una capa de cromo. Esa misma química lo vuelve sensible al calor: cuando lo calientas al rojo y el reverso está expuesto al aire, el cromo se oxida y deja una costra granulada por dentro. Esa costra tiene tres problemas:

  • Fragiliza el material. La zona azucarada pierde tenacidad. En piezas con dos espesores distintos (un buje O2 soldado a un tubo de escape, por ejemplo), la expansión y contracción terminan de abrir esa grieta con el tiempo.
  • Agrieta en el pie del cordón. En un buje O2 que falló se ve cómo la grieta corre justo en el pie de la soldadura, alrededor de toda la unión. El soldador que lo mostró casi lo garantiza con solo ver la cara exterior: por dentro quedó quebradizo por no purgar.
  • Estorba la fusión. Cuando el reverso se oxida, ese óxido no quiere unirse consigo mismo. En un tubo cortado a la mitad se ve cómo la línea entre las dos partes se queda marcada por debajo: el óxido impidió que fundiera de verdad en el fondo.

Por eso, cuando alguien usa inoxidable es por una razón (corrosión, escape, comida, química) y conviene tratar el material como se debe. Tu nombre va en esa pieza.

Purga casera: presas de aluminio y un segundo tanque

No necesitas equipo caro. Una purga decente sale con papel aluminio o tapones, y un segundo tanque de argón aparte del de cobertura:

  1. Tapa los dos extremos del tubo. En una punta enrollas el aluminio alrededor de tu manguera de gas (puedes desconectarla de la máquina o usar un segundo regulador) para meter el argón adentro. En la otra punta haces un tapón sencillo: doblas el aluminio y lo encajas. También sirven tapones de silicón de alta temperatura con un puerto de purga.
  2. Deja una fuga mínima a propósito. Un poquito de escape está bien, hasta lo quieres. Al purgar empujas el aire de adentro y lo reemplazas con argón, así que algo de gas tiene que poder salir mientras metes más.
  3. Purga bajo del orden de 10 CFH. Este es el número que la gente arruina. Demasiada purga corre tu gas de cobertura: el argón de adentro empuja hacia afuera por la junta abierta y se lleva el gas que protege el baño por arriba. Mantenlo bajo, deja que llene unos minutos antes de soldar, y sigue siendo un punto de partida, no una receta: el caudal correcto depende del volumen del tubo y de qué tan abierta esté la unión.
  4. Alinea y sujeta. Un perfil, un ángulo o una prensa en la mesa mantienen el alineamiento mientras purgas y punteas. Cuando el ajuste no queda perfectamente a tope, vas a necesitar más puntos.

El gas de cobertura por la antorcha es aparte de la purga. Para inoxidable, una lente de gas (gas lens) entrega el argón laminar y estable sobre el baño; en una de estas demostraciones se trabajó con lente de gas alrededor de 22 CFH de cobertura. La lente de gas, además, te deja sacar más tungsteno y te ayuda a ver los colores buenos (dorados, azules, plateados) que indican que la cara también quedó protegida.

El color te dice si la purga sirve

No adivines: el color de adentro es tu instrumento de medición. Por eso conviene purgar, puntear y luego destapar un extremo para mirar antes de soldar todo.

  • Plateado, o con tonos dorados y rosados: hay argón adentro y la purga funciona. No siempre va a quedar plata pura si tu aluminio fuga un poco, pero esos colores claros son buena señal.
  • Gris o azul oscuro: está entrando aire, o tienes demasiada purga corriendo tu gas de cobertura. Si los puntos salen grises o azul oscuro mientras los de junto salen plateados o dorados, baja el caudal de purga y revisa que el aluminio selle mejor.
  • Café granulado (azucarado): falló la purga. Esa costra es el óxido de cromo que vuelve frágil el reverso. Sella mejor las presas, dale más minutos de purga y vuelve a revisar.

Una purga imperfecta pero presente le gana por mucho a no purgar. Aunque no quede plateado espejo, con algo de argón adentro evitas el azucarado severo y la fragilidad que vienen con él.

Punteo, ajuste y el truco de la contracción

Antes de soldar conviene preparar la pieza para que el calor no la mueva ni te deje el reverso expuesto:

  • Limpia el inoxidable "de Amazon". El inoxidable muy brilloso y pulido a veces hace que el baño actúe raro. Pásale Scotch-Brite a la zona de soldadura para estabilizar el baño y tener resultados más parejos. El acabado de fábrica (mill finish) suelda mejor que el alto pulido; lo puedes pulir después si quieres.
  • Puntea en picos opuestos. Pon mínimo cuatro puntos, y más si el ajuste no quedó a tope. Puntear en extremos opuestos reparte el calor y ayuda a que la pieza se autoenderece en vez de jalarse a un lado.
  • Usa la contracción del cordón a tu favor. Cuando queda una separación chica, los puntos al enfriar encogen el material y cierran el hueco casi a cero. Una separación del orden de 1/64" se suelda sin problema encima.
  • Si no hay purga, mete más aporte. Sin purga, el cordón tiende a quedar cóncavo (hundido) porque el azucarado se come material por abajo. Tienes que cargar más varilla para compensar, y aun así la cara sale peor: con el reverso oxidando, el baño se pasea y no queda tan limpio por fuera. Es la prueba de por qué purgar primero ahorra trabajo.

Resumen

El inoxidable es semirreactivo: sin purga de respaldo el reverso azucara con óxido de cromo, se vuelve frágil y agrieta en el pie del cordón. Arma una purga casera con presas de aluminio o tapones y un segundo tanque de argón, mantén el caudal bajo (del orden de 10 CFH) para no correr tu gas de cobertura, y deja que llene unos minutos. Limpia el inoxidable brilloso con Scotch-Brite, puntea en picos opuestos, usa la contracción para cerrar el hueco y destapa un extremo para leer el color antes de soldar la pieza completa. Plateado o con tonos dorados es buena purga; café granulado es azucarado y fragilidad. Purgar primero no es para presumir: es lo que hace que la soldadura aguante.

Qué máquina lo aprovecha

El inoxidable se suelda en TIG de corriente directa (DC), con buen control de gas y, de preferencia, post-flujo para proteger el cordón y el tungsteno mientras enfrían. Estas soldadoras de Everlast cubren el trabajo de inoxidable y escape:

  • Power i-TIG 200T: TIG DC con arranque de alta frecuencia, punto de entrada sólido para inoxidable y escape si no necesitas aluminio.
  • PowerTIG 255EXT: AC/DC con control completo de gas y onda, la máquina de las demostraciones de inoxidable, lista para escape y para cuando también sueldes aluminio.

Si lo tuyo es escape e inoxidable y quieres reducir la deformación además de cuidar el reverso, lee también Reducir el alabeo en inoxidable. Compara la línea completa en Soldadoras TIG o, si no sabes cuál te conviene para tu trabajo de inoxidable, escríbenos por WhatsApp y te orientamos según el tipo de pieza.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la purga de respaldo (back purge) en soldadura TIG de inoxidable?

Es llenar el lado de atrás de la unión (el interior de un tubo, por ejemplo) con gas inerte como argón, para que el reverso no toque el aire mientras está caliente. El inoxidable es semirreactivo: sin esa protección, el reverso se oxida y azucara, se vuelve frágil y agrieta en el pie del cordón. La purga mantiene el reverso limpio y el material sano.

¿Qué pasa si sueldo inoxidable sin purga?

El reverso se llena de óxido de cromo granulado, lo que se llama azucarado. Esa zona pierde tenacidad y se vuelve frágil, y el cordón tiende a agrietarse en el pie, a veces alrededor de toda la unión. Además el cordón queda cóncavo y la cara exterior sale peor, porque el óxido de adentro hace que el baño se pasee. Sin purga tienes que meter más aporte y aun así el resultado es inferior.

¿Cómo hago una purga de respaldo barata en casa?

Tapa los dos extremos del tubo con presas de papel aluminio o tapones de silicón de alta temperatura, deja un puerto para meter gas y una fuga mínima para que el aire salga, y conecta un segundo tanque de argón aparte del de cobertura. Purga unos minutos para evacuar el aire y llenar con argón antes de soldar. No necesitas equipo caro: aluminio, tapones y una segunda botella bastan.

¿Cuánto caudal de purga debo usar?

Como punto de partida, mantén la purga del orden de 10 CFH o por debajo. Si pones demasiada, el argón de adentro empuja por la unión abierta y corre tu gas de cobertura, y lo notas porque los puntos salen grises o azul oscuro en vez de plateados o dorados. El caudal correcto depende del volumen del tubo y de la apertura de la junta; empieza bajo y ajusta leyendo el color.

¿Cómo sé si la purga está funcionando antes de soldar todo?

Purga, da unos puntos y luego destapa un extremo para mirar el interior. Plateado o con tonos dorados y rosados significa que hay argón y la purga sirve; gris o azul oscuro significa que entra aire o que la purga está corriendo tu gas de cobertura; café granulado significa azucarado, o sea purga fallida. Si ves azucarado, sella mejor las presas y dale más minutos de purga antes de soldar la pieza completa.